Acordándome de cuando me asaltaron (por última vez), de cuando me robaron los espejos de mi antiguo auto en la puerta de Intej, de cuando me sacaron la tapa de la gasolina en la puerta de mi antiguo trabajo, y de muchos otros de-cuandos, decidí darle unas líneas a mis ideales que surgieron como fruto de esos episodios.
No sé si esto me llevará al infierno, o si estoy haciendo mal, pero no tengo pena alguna por los ladrones que pasan por cualquier tipo de sufrimiento. De hecho, soy feliz cada vez que escucho que a un ladrón le ha pasado algo malo. Qué agradable fue leer que unos “choros” fueron atropellados por un bus interprovincial en su huída tras un delito. Yo me imaginé la escena con un jugoso gozo que, incluso, me sacó una pequeña sonrisa mientras me imaginaba cómo el bus hacía estallar los cuerpos de los ladrones con el impacto.
Fui feliz, por supuesto, cuando supe que el perro aquel había matado a un ladrón que intentaba robar en un edificio; obviamente el sujeto ese había sufrido mucho con el doloroso ataque hasta la muerte y su sufrimiento me llenó de contento. Y es que mi deseo por el exterminio de este tipo de gente es tal que, si tuviera la oportunidad, dispararía sin remordimiento alguno contra cualquier ladrón, varias veces (al mismo) y con mucho gusto. “Pero piensa en sus familias, que sufren con su muerte” - ¡Bolas!, choro es choro.
No es lo mismo saber que un ladrón murió a saber que un ladrón murió sufriendo. Yo prefiero la segunda opción. ¿Y tu?, Es momento de que te acuerdes de la vez que te robaron ese billete que tanto esfuerzo te costó, o cuando esos inescrupulosos le robaron a tu madre, a tu hermana, a tí, o a todos juntos al meterse a tu casa y dejarte sin computadora y demás.
No sé si esto me llevará al infierno, o si estoy haciendo mal, pero no tengo pena alguna por los ladrones que pasan por cualquier tipo de sufrimiento. De hecho, soy feliz cada vez que escucho que a un ladrón le ha pasado algo malo. Qué agradable fue leer que unos “choros” fueron atropellados por un bus interprovincial en su huída tras un delito. Yo me imaginé la escena con un jugoso gozo que, incluso, me sacó una pequeña sonrisa mientras me imaginaba cómo el bus hacía estallar los cuerpos de los ladrones con el impacto.
Fui feliz, por supuesto, cuando supe que el perro aquel había matado a un ladrón que intentaba robar en un edificio; obviamente el sujeto ese había sufrido mucho con el doloroso ataque hasta la muerte y su sufrimiento me llenó de contento. Y es que mi deseo por el exterminio de este tipo de gente es tal que, si tuviera la oportunidad, dispararía sin remordimiento alguno contra cualquier ladrón, varias veces (al mismo) y con mucho gusto. “Pero piensa en sus familias, que sufren con su muerte” - ¡Bolas!, choro es choro.
No es lo mismo saber que un ladrón murió a saber que un ladrón murió sufriendo. Yo prefiero la segunda opción. ¿Y tu?, Es momento de que te acuerdes de la vez que te robaron ese billete que tanto esfuerzo te costó, o cuando esos inescrupulosos le robaron a tu madre, a tu hermana, a tí, o a todos juntos al meterse a tu casa y dejarte sin computadora y demás.

5 comentarios:
¿Pero no dijo acaso el buen ladrón: «Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu Reino»? ¿Y no respondío acaso Jesús: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso»?
Seguramente luego, el ladrón se encontró con el perro este Lay Fun y le mordió el culo en el paraíso, así que puedes estar tranquilo.
no vale. tu titulo te va a llevar lejos con google.
no te preocupes mu, mis intenciones están lejos de la fama y nunca como "just mu it".
Definitivamente a estos tipos es bastante dificil desearles lo mejor. Sin embargo, considero que tan igual deberiamos rechazar otros actos injustos (por decir algo, sobornar a un policia para q pierda el exámen de alcoholemia) y no solo los que "nos afectan directamente".
Cielo sin espejos
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