La dueña de los bungalows carga y engríe a su pequeña 11-meses-adulta bebé. Una capitalina y robusta mujer la acompaña mientras le presta fiel atención a la historia de cómo es que la joven mamá y empresaria decidió quedarse a vivir en este lado del país. Solo atino a oir palabras sueltas gracias al generoso viento, que no ayuda y, de hecho, empieza a brindarme una ligera sensación de frío por estar en la sombra. Y bueno, que en teoría es invierno ¿verdad, Niño?
La dueña del complejo ya se ha ido y la gorda señora ha hecho lo propio. Ahora me encuentro de nuevo atento a lo que me rodea bajo este techo de hoja de palma; un jugo con hielo, un par de sillas playeras, unos cigarrillos y la mejor de la compañía, gracias a dos personas a las que quiero mucho.
Creo que es delicioso, en cierto sentido, poder estar sentado en este mini caribe mientras escribo desde la portátil y me doy cuenta que no sería mala idea regresar en verano. Así es como se pintan las cosas, para mi, por este caluroso y –cliché total- “paradisíaco” norte.
Hoy en el bungalow cocinaré para los demás. Trataré de reivindicar esos asquerosos fideos de ayer, por lo que prepararé mi especialidad durante la tarde y cerraré la noche con una ligera parrillada al estilo de mi padre. Comeremos rico, tomaremos sol, disfrutaremos del mar tibio y, por supuesto, brindaremos con Pilsen Callao; auténtica cerveza, auténtica amistad.
Tomar bebidas alcohólicas en exceso es dañino. Tome con moderación. Si bebe no maneje.
La dueña del complejo ya se ha ido y la gorda señora ha hecho lo propio. Ahora me encuentro de nuevo atento a lo que me rodea bajo este techo de hoja de palma; un jugo con hielo, un par de sillas playeras, unos cigarrillos y la mejor de la compañía, gracias a dos personas a las que quiero mucho.
Creo que es delicioso, en cierto sentido, poder estar sentado en este mini caribe mientras escribo desde la portátil y me doy cuenta que no sería mala idea regresar en verano. Así es como se pintan las cosas, para mi, por este caluroso y –cliché total- “paradisíaco” norte.
Hoy en el bungalow cocinaré para los demás. Trataré de reivindicar esos asquerosos fideos de ayer, por lo que prepararé mi especialidad durante la tarde y cerraré la noche con una ligera parrillada al estilo de mi padre. Comeremos rico, tomaremos sol, disfrutaremos del mar tibio y, por supuesto, brindaremos con Pilsen Callao; auténtica cerveza, auténtica amistad.
Tomar bebidas alcohólicas en exceso es dañino. Tome con moderación. Si bebe no maneje.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario