Hoy comí basura en lo que vendría a ser la competencia de "Mamá Doris" (Gordo de mierda, habías tragado lasagna en Bruja's), y hubo un hecho penosamente simpaticón para mi. De acuerdo a dos amigos (porque, honestamente, yo no lo escuché), cuando la desdichada empleada del pequeño local de hamburguesas donde me encontraba le sirvió el pedido a un consumidor claramente pasado de vueltas, éste miró su plato y alcanzó a decir: "Traeme cremas, chola conchatumadre".
Ahora, como me preocupa (como a todos los ciertos y a muchos falsos) mantener una imagen anti anti-cholo, quiero detallar por qué ese hecho me pareció simpaticón; penosamente simpaticón, pero simpaticón, al fin y al cabo. El miserable caballero atendido podría pasar como hermano mayor de la triste señorita (y triste porque, al parecer, no quiso arriesgarse a problemas así que se quedó callada -¿una vez más?-); entonces, lo gracioso está en cómo tú choleas al que tiene tus razgos. Pues a mi me causa gracia (no risa, solo gracia = cierta simpatía).
Suave con el uso de esa palabra; cholo, así sin roche, cholo (de verdad que jamás habría tenido iniciativa de escribir sobre este tema; me parece muy delicado todavía, pero como no planeo tres cuartos de lo que escribo...), que se escucha bonito cuando es de cariño o entre amigos de confianza, pero resultaría muy ofensiva sobre algunas personas, como mi buen -pero nunca mejor- amigo Hugo.
Irónico o no, debo admitir que sí me vacilé un buen rato cuando Trinity, que disfruta a carcajadas cada vez que alguien o él mismo cholea, me dijo una vez algo como "Habla, hay que atrasar a los locales", cuando estabamos en medio de ese viaje milagroso a Trujillo por el que pagamos tanto como un combo de bembos. O cuando por primera vez escuché a alguien referirse a una persona como "Malaspectoso" (creo que fue Napo, no recuerdo bien). Quizá debería incluir, aquí, la primera vez que esuché a Giancarlo y a Pep'pián cholearse mutuamente (son primos hermanos).
En fin, probablemente te cuidas de no decir "cholo" para que no te escuchen hacerlo, pero usas cualquier sustituto creado por necesidad y moda en los últimos años, y que -ni tan "en el fondo"- sabes que para tí significa lo mismo. Sabes de cuáles te hablo ¿verdad?: "local", "de la zona", "naco", "peruanazo", "del cono", "sholo" (esa me gusta como suena), "chancado" (y esa es sinónimo de feo también, aunque a veces con diminutivo: "chancadito"), "de rasgos toscos", "cobrizo", "marrón", "browny", entre otros.
Bueno ya no quiero hablar más de este asunto; aún es muy polémico y prefiero centrarme en cosas menos debatibles. Aunque sí me gustaría entrar un poquito más a fondo en el tema del trato al vendedor, mesero, cajero, y otros, que gente como el loco Alex, la Miss Sandy y hasta mi propia madre lo hacen de una forma algo ruda, con o sin intención de hacerlo (sólo justifico a mi madre en este punto). Pero eso ya será en otra entrada, alguna vez, y si me acuerdo.
Sorry por la falla de hoy, Sevilla; y Feliz cumpleaños, Karina.
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