jueves, 8 de marzo de 2007

La primera vez que fui al circo

La inesperada, prolongada y, sin lugar a dudas, muy amena conversación que tuve por teléfono con una de mis pocas amigas que -con orgullo- admite gustar de la música pop en su hi5 (diablos, otra vez hablando del hi5), me hizo pensar en los olores de las personas.

Hablando de esto y lo otro, aunque más de lo otro, tocamos el tema del supuesto olor que expide cada persona de forma natural, y que nada tiene que ver con el hecho de que apestes si no estás usando desodorante y estás sudando. Me refiero, aquí, a esa ¿fragancia? que tenemos las personas y que es particular en cada quien.

Como gran escéptico a este tipo de supuestos biológicos (encerrado, por mi, en el mismo saco de las millones de bacterias que viven en tu cama, el no poder mantener los ojos abiertos cuando estornudas y el contagio del bostezo -tarea para que te entretengas en internet-), le pregunté a mi buena amiga si lo había sentido alguna vez. Su respuesta fue que si, pero que eso lo notabas, recién, cuando te quedabas con alguna prenda de la persona "oliente" (y obviamente no creo que se haya referido a la ropa interior).

Recién después de colgar y meditar sobre el tema de los olores (pappo banton!!!) me acordé de las dos o tres personas que alguna vez se refirieron a ese aspecto en mi. -"Oye, ¿será que el pata que escribe esta nota apesta?"-. Pero también recordé que no en todos los casos me lo dijeron tras haber mantenido una prenda mía. Entonces, mis preguntas son ¿Se necesita necesariamente tener una prenda de vestir de la otra persona para distinguir su olor natural? ¿Algunos huelen más que otros? ¿Todos pueden distinguir esos olores? y, finalmente -porque tampoco quiero que escribir sobre "a qué olemos" no tenga nada de fructífero o educativo-, ¿Qué diablos define el olor de cada persona?

Terminaré proponiendo alternativas poco inferenciales como lógicas a la última pregunta: El color de piel, la contextura, el tamaño, lo que comes, el material de la ropa que usas, la pintura de tu casa, el distrito donde vives. Ayúdame, pues.
Con Uds. la guaraná, en sus varias presentaciones, y a pedido de la chica que se reía cuando yo decía "the roof is on fire".



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