miércoles, 17 de octubre de 2007

Tutorial de edición: Tu cara en su cuerpo

Cuando estaba en el colegio y escuchaba decir a mis compañeros de clase "creo que voy a marzo", nunca me puse a pensar que en marzo empezaban las clases y por qué coño decían marzo refiriéndose a enero y febrero (ojo, yo nunca "fui a marzo"). Por ese entonces, nunca tuve problema en ponerme el mismo terno -traje, dice Chepis- para una fiesta de quince años el viernes y otra el sábado siguiente (me dicen las chicas que es más fácil en un hombre y tienen excusa perfecta para comprar nuevo vestido).

Cuando estaba en el jardín me gustaba una chiquita cuyo nombre era something Sarah, y detestaba a Edson Salomón porque él se sentaba a su lado y un día se besaron (qué mocosos para maleados, caray). Por esos días creí con total convicción que había hecho magia al desaparecer un pan de mi lonchera, aunque luego me enteraría que me lo habían robado.

Ya en la universidad, durante los primeros dos ciclos no le presté suficiente atención a los exámenes parciales. Como resultado me atrasé un año entero y mi papá me dio un ultimatum, sin mencionar que nadie en mi familia estaba feliz que yo haya elegido la carrera de publicidad. Poco antes de graduarme me enteré que mi padre no solo quería que sea chef, mas habría puesto un restorante para darme una buena mano.

De mis primeros cuatro años en esta vida no recuerdo casi nada (no es nada porque tengo uno que otro recuerdo no inventado).

El caso es que siendo alrededor de un cuarto de siglo viejo nunca he visto a Perú en un mundial. Listo, no se hable más de fútbol.

ps: Pappo fue peloterazo hasta quinto de primaria, cuando tuvo un accidente y se alejó del balón pie. Otro pudo haber sido su futuro.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Listo. no se hable más.

Ale dijo...

Heyy... esa fotito es mia.. puedo cobrar regalias?