No vuelvo a comer en Rocky’s, esa pollería que algunos catalogarían como demasiado “huachafa”.
Pero esto no es por la huachafería de sus vidrios y luces de neón que juegan con colores muy verdes, muy morados, muy entendible eso que trato de decir. Ni tampoco porque el ochenta por ciento de sus meseros (al menos en el que estuve) son tremendos mariscales de campo (que incluyen a un coach que ya era demasiado; como para ponerle ese sonido del Messenger que dice “¡O’que rosqueeete eres wuon!”).
Honestamente, yo nunca había comido en Rocky’s. De hecho, el pollo a la brasa no es mi fuerte, aunque he llegado a caer por algunos lugares extraños donde era esa la especialidad de la casa: Narch, Corralito, Carmelo, Pollo Loco, etc. (Yo prefiero el chifita, o la Pizza de Mario’s).
En fin, ayer, una mexicana me satisfizo en la “temprano tarde”, y luego de diez horas me volvió el hambre por lo que, dado mi paradero, bastó solo moverme unas cuadras hasta llegar al tan famoso Rocky’s. Por supuesto, no quiero dar más detalle sobre la locación del lugar ya que no sería ético (Ese rocky’s estaba entre Aviación y San Borja Sur. Tenía como cuatro pisos y una decoración tan extrema que se asemeja a la de Norky’s).
Me pedí un cuarto de pollo que no estuvo feo, una selva negra que no estuvo mala (creo); el lugar no estaba sucio, hasta tenían un maître en el cuerpo de meseros (que pertenecía al otro veinte por ciento). Lamentablemente, hoy amanecí o, mejor dicho, atardecí (los domingos son para dormir hasta muy tarde) con el estómago hecho una mierda y, obviamente, no pienso culpar a Bembos por lo que, como dije en un principio, no vuelvo a comer en Rocky’s.
Ps: we should be together, too
Pero esto no es por la huachafería de sus vidrios y luces de neón que juegan con colores muy verdes, muy morados, muy entendible eso que trato de decir. Ni tampoco porque el ochenta por ciento de sus meseros (al menos en el que estuve) son tremendos mariscales de campo (que incluyen a un coach que ya era demasiado; como para ponerle ese sonido del Messenger que dice “¡O’que rosqueeete eres wuon!”).
Honestamente, yo nunca había comido en Rocky’s. De hecho, el pollo a la brasa no es mi fuerte, aunque he llegado a caer por algunos lugares extraños donde era esa la especialidad de la casa: Narch, Corralito, Carmelo, Pollo Loco, etc. (Yo prefiero el chifita, o la Pizza de Mario’s).
En fin, ayer, una mexicana me satisfizo en la “temprano tarde”, y luego de diez horas me volvió el hambre por lo que, dado mi paradero, bastó solo moverme unas cuadras hasta llegar al tan famoso Rocky’s. Por supuesto, no quiero dar más detalle sobre la locación del lugar ya que no sería ético (Ese rocky’s estaba entre Aviación y San Borja Sur. Tenía como cuatro pisos y una decoración tan extrema que se asemeja a la de Norky’s).
Me pedí un cuarto de pollo que no estuvo feo, una selva negra que no estuvo mala (creo); el lugar no estaba sucio, hasta tenían un maître en el cuerpo de meseros (que pertenecía al otro veinte por ciento). Lamentablemente, hoy amanecí o, mejor dicho, atardecí (los domingos son para dormir hasta muy tarde) con el estómago hecho una mierda y, obviamente, no pienso culpar a Bembos por lo que, como dije en un principio, no vuelvo a comer en Rocky’s.
Ps: we should be together, too
2 comentarios:
oe, y?
"hay escepciones como tú y otros periodistas más que salieron de mi universidad".
Ta mare, como que no he sido muy caleta al intentar mantener oculta mi identidad. jaja. En fin, échale la culpa a la mexicana que te dio apetito; un apetito éticamente correcto.
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