viernes, 5 de marzo de 2010

244. Good Bye, Scrubs

Hace poco pude ver lo que yo considero como la última temporada de mi serie favorita de todos los tiempos: Scrubs. Llegar al último capítulo tuvo una preparación mental, escénica y emocional. Me aseguré de no ser perturbado en lo absoluto. Desconecté la línea telefónica de mi casa, el conector del intercomunicador y la campana del timbre. Además apagué los móviles y cerré la puerta de mi cuarto con un set acústico improvisado con la finalidad de no oír ningún ruido que viniera del exterior. Preparé palomitas de maíz y las acompañé con una botella de guaraná super helada. Luego, la función.

Ese último capítulo; diablos, qué emocionante era no perder un solo segundo de los 23 minutos del episodio, pero también ahondaba la pena de saber que ese sería el último capítulo de una de las mejores cosas que he tenido al alcance de mi vida. Reí a carcajadas y lloré como nunca he llorado gracias a la televisión. Scrubs había terminado y ese mundo ficticio que tomaba lugar día a día en el Sacred Heart Hospital -y por el que daría mi reino para vivir en- había terminado. Perry, JD, Chris, Carla, Elliot, Tom (nombre real del Janitor), Bob, y todos los demás personajes acababan (de forma no oficial) sus papeles en ese antiguo hospital del 12629 de Riverside Drive en Los Ángeles. Fue simplemente grandioso; Perry dijo todo lo que JD significaba para él aunque no se lo dijo a la cara, aparecieron muchos extras que habían tenido un papel pequeño pero significativo a lo largo de las ocho temporadas, se proyectó un futuro predictivo de cómo serían las cosas para toda esa gente pasados los años. Bra-vó, en serio, bra-vó.

¿Y ahora qué? Me pregunté. No sé si alguna vez encuentre ese vacío de ocio y humor que deja Scrubs en mí. No sé si pueda encariñarme con un nuevo Dr. Cox o un nuevo “the Todd”. Mis hijos y sus hijos tendrán que ver la serie en minidiscos green-ray y aprenderán a querer a todos en ella tal y como yo lo he hecho. Por ahora solo me queda, en memoriam, ver de nuevo todos y cada uno de los capítulos desde el primero hasta el último. Un encerrón de veinte horas para el cual me tomaré un día personal en algún momento en un futuro no muy lejano.

2 comentarios:

Unknown dijo...

no llore pappo. no llore.

Ale dijo...

No sabia que había terminado, es una de las mejores series i agree