jueves, 11 de febrero de 2010

Editar, Editar

Bien, me imaginé pararme en un pequeño estrado, de esos que hay en los escondidos clubes de talento, y procedía a hacer cualquier cosa, menos prosa, luego de que alguien tocara las mini congas gemelas mientras recitaba alguna trova. Pocos aplausos, pocas personas. Y procedí:

Diablos, el tiempo voló y ya es de noche. Me doy una vuelta por las instalaciones de la agencia y noto que ya no hay nadie ¿quién envió a todos a su casa? Y bueno, creo que hoy es lento y no hay tanto trabajo, así que salgo al balcón del segundo piso –supuesta zona de fumadores- y enciendo uno de los últimos cigarrillos de esta cajetilla de colección. Ahora que recuerdo, alguna chica me pidió que se la regalase al acabar. Debe haber sido la melódica; creo que colecciona esas maricadas y hace figuritas, o qué se yo.

Diablos, el tiempo voló y ya es de noche. Creí haber sido claro conmigo mismo cuando me propuse no quedarme de noche solo, más aún luego del horripilante incidente en el baño del segundo piso. Ahora recuerdo que como es verano, es normal que los animales (y entre ellos los insectos) se desplacen a lugares más frescos, por lo que la gente se suele encontrar más seguido frente a alguno de ellos.

Diablos, el tiempo voló y ya es de noche. Pero ¿cómo no me di cuenta? Es el Calor, creo. Hace tanto calor como en la tarde y yo no disfruto del riquísimo aire acondicionado del que solo gozaría la sala de reuniones. Bueno, si no hay nadie, me quitaré la camisa y dejaré que el aire forzado del ventilador me llegue directamente a la espalda. Eso es ligeramente delicioso ¿será peligroso? No quiero resfriarme en verano, mucho menos cerca del fin de semana.

Diablos, el tiempo voló y ya es de noche. Pero ya terminé mis labores, creo. Abro la aplicación del solitario y solo me deprime más; es solitario. Intento usar la telequinesia para ordenar mi escritorio pero mi frustración es grande al ver que nada se mueve. Seguramente necesito concentrarme más. No puedo; comienzo a pensar que debería estar en la playa corriendo olas (el otro año, Bantón, me digo a mi mismo).

Diablos, el tiempo voló y ya es de noche. ¿He almorzado? Creo que no; no tuve hambre en todo el día. ¿Será que en verdad no he pensado en comer y no es que no tenga hambre? A veces pasa; simplemente me olvido de cosas por hacer otras cosas. Pero esta vez no, recuerdo haber sido invitado a almorzar y haber rechazado la oferta. ¿Entonces? Entonces no tengo hambre.

Diablos, el tiempo voló y ya es de noche. ¿Cuántas reuniones he tenido hoy? Creo que tres, pero en un día lento debería ser una sola. Y qué se yo. ¡Hey! Creo que hay sodas en el frigo bar ¡echemos un vistazo! (¿glup, glup, glup?). ¿Por qué siento que estoy escribiendo al estilo de MU? No quiero robarlo.

Diablos, el tiempo voló y ya es de noche.

1 comentario:

Unknown dijo...

Así escribo yo?! hay que terrible. jaja. es bromita. Besos.