Disfrutaba viendo las sandeces que escribía un usuario de la web que se hacía llamar 0DINNN. En las palabras de un amigo, psicólogo de profesión y especializado en temas de internet, se trataba de un resentido social con problemas de baja autoestima que se escondía detrás de una computadora y, muy probablemente, había sido víctima de abuso sexual grupal. Eso último, se lo comenté, seguramente era una broma de mi amigo, quien tiende a exagerar en sus apresurados diagnósticos.
Y bueno, que tratábamos de entender lo que el señor 0DINNN, con sus innumerables faltas ortográficas, trataba de explicar en uno de sus comentarios del youtube, cuando fuimos interrumpidos por el sonido del intercomunicador. La comida china había llegado y el hambre era notoria. ¿Le respondemos? Le pregunté a José, mi amigo el psicólogo. El tío está desesperado por atención; solo ponle “ok”, que tengo hambre, me respondió.
Fascinados con la presentación de la comida -en cajita al estilo Nueva York- José y yo improvisamos unas líneas de Rush Hour y nos provocó ver esa película que tanto nos había hecho reír unos años atrás. Así, empezamos la búsqueda entre los numerosos DVDs originales que el buen José se jactaba de comprar frente al insaciable consumismo pirata que ahoga a Lima. Sin tener éxito, terminamos viendo Casablanca ante la insistencia de José: Lees mucho, pero en temas de cultura del buen cine te falta, mi estimado Pappo, comentó en voz alta.
Debo admitir que fue la primera y única vez que vi Casablanca. Debo admitir, también, que aprecio, sin poses dramáticas o solo para estar in, las buenas películas que mucha gente denomina como “clásicas”. Títulos como Citizen Kane, El Padrino y –ahora- Casablanca, son de mi total agrado (o de mi agrado total). Tomando en cuenta que me he enamorado de muchas películas de muy distintos géneros como épocas, empiezo a creer que el eclecticismo que me caracteriza en temas musicales también lo empiezo a adoptar en el horriblemente nombrado séptimo arte.
Eh, fierita, el mundo del cine tiene sus cosas, también.
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