No entiendo por qué algunas personas hacen un gran alarde de su habilidad para la burla cuando hablo sobre “mi playa”. Basta con mencionar el adjetivo posesivo en la frase y empiezan las oraciones con tonada a niña fresita mexicana: ay, yo tengo mi playa, me la compré, mi playa mi playa. Idiotas. Desde siempre, cuando alguien veranea en algún lugar específico, ya sea porque alquila una casa de playa allí, porque tiene una cabañita en donde se filtra el sonido de las olas, porque le gusta pasar tiempo en una playa específica o, porque como yo, tiene una humilde morada frente al mar, es normal que esa persona se refiera a la playa en cuestión como “su playa”.
Vamos, no tiene nada de ostentoso, pedante o creído (hay gente cojuda, está claro, pero es gente cojuda). Y no voy a entrar al tema sobre quién es más o menos por las cosas que posee, lo que hace, en dónde se divierte o con quién anda. Solo la gente acomplejada se acompleja y motiva el acomplejamiento de los demás. Tal vez me equivoque y nadie más diga “mi playa” cada vez que se refiere a la playa en donde tiene una casa. Tal vez estoy loco y nunca he escuchado oraciones como “en mi playa jugamos tenis todos los fines de semana “ o “brother, en mi playa tengo unas vecinas que no tienes idea”. Tal vez, pues, al resto le parezca perfecta cada ocasión en la que alguien dice “mi playa” para sabotear un momento de expresiva inocencia con buenas vibras y soltar alguna frase estúpida como “tooodo para decir…” o “puta que mi playa on”. Una vez más: Idiotas.
Estoy de mal humor, creo.
ps: y quién no quisiera tener esta cabañita
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