Cada vez que -por puras casualidades de la vida- me cruzo con la fascinante presentación astral del horóscopo de Walter Mercado, me quedo prendido del televisor. Y es que las predicciones del Sr. Mercado, por encima de ser certeras o no, traen consigo una dosis de carisma, dinamismo y lenguaje corporal dignos de ser atendidos hasta por Pappo Banton, quien personalmente considera que creer en el horóscopo es lo mismo que creer en las matemáticas de las eliminatorias.
Y vamos, es un filón. Los millones conseguidos por estafa de la iglesia para parar de sufrir serían dos veces más si tuvieran a Walter Mercado de anfitrión y no al reverendo de labios enormes.
Ahora, lo que me pregunto es ¿tendrá idea de lo que dice el Sr. Mercado sobre en sus predicciones? Personalmente, nunca le encontré semántica alguna a todas las cosas que el buen Walter dijo sobre mi signo o sobre cualquier otro signo. Al final, se me hace que la gente escucha lo que la gente quiere escuchar. Pero hombre, son negocios, pues. Negocios que terminan con mucha paz, pero sobre todo, con mucho, mucho amor.
Y vamos, es un filón. Los millones conseguidos por estafa de la iglesia para parar de sufrir serían dos veces más si tuvieran a Walter Mercado de anfitrión y no al reverendo de labios enormes.
Ahora, lo que me pregunto es ¿tendrá idea de lo que dice el Sr. Mercado sobre en sus predicciones? Personalmente, nunca le encontré semántica alguna a todas las cosas que el buen Walter dijo sobre mi signo o sobre cualquier otro signo. Al final, se me hace que la gente escucha lo que la gente quiere escuchar. Pero hombre, son negocios, pues. Negocios que terminan con mucha paz, pero sobre todo, con mucho, mucho amor.
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