Hoy tuve un sueño maravilloso, muy bonito, muy agradable. Pero no hablaré de eso.
No sé exactamente cuándo fue que alguien -si no fueron mis padres- me regaló un par de garras. Realmente no son garras, mas un par de pantuflas en forma de pie de oso, o de algo parecido.
Con ellas caminé mucho; las llevaba puestas a comprar, las usaba en casa, las usé en la playa y hasta en la nieve. Y es que las garras eran las garras; tremendas pezuñas que, por un tiempo, fueron algo que McLuhan llamaría la extensión de mis piernas.
Mis garras eran lo máximo; a las chicas les parecían tiernas, a los muchachos un cague de risa y, a mi hermana, una forma más para mí de utilizar “la pose”. El caso es que luego de un tiempo de obsequiadas, yo las veía como más utilitario. No muy calurosas para usarlas en verano, ni tan frías para usarlas en invierno. No me incomodaban; eran súper comodas. Me llevaban a donde quisiera y hasta manejé la ponderosa con ellas.
En fin, las garras ya cumplieron su ciclo conmigo y, a pesar de no creer que alguien las quiera, es tiempo de deshacerme de ese par. Además ya tienen huecos en la suela.
Fin.
No sé exactamente cuándo fue que alguien -si no fueron mis padres- me regaló un par de garras. Realmente no son garras, mas un par de pantuflas en forma de pie de oso, o de algo parecido.
Con ellas caminé mucho; las llevaba puestas a comprar, las usaba en casa, las usé en la playa y hasta en la nieve. Y es que las garras eran las garras; tremendas pezuñas que, por un tiempo, fueron algo que McLuhan llamaría la extensión de mis piernas.
Mis garras eran lo máximo; a las chicas les parecían tiernas, a los muchachos un cague de risa y, a mi hermana, una forma más para mí de utilizar “la pose”. El caso es que luego de un tiempo de obsequiadas, yo las veía como más utilitario. No muy calurosas para usarlas en verano, ni tan frías para usarlas en invierno. No me incomodaban; eran súper comodas. Me llevaban a donde quisiera y hasta manejé la ponderosa con ellas.
En fin, las garras ya cumplieron su ciclo conmigo y, a pesar de no creer que alguien las quiera, es tiempo de deshacerme de ese par. Además ya tienen huecos en la suela.
Fin.
3 comentarios:
yo tenía pantuflas de beto y... bert and ernie? así puede ser? (el spanglish de mu)y las usé hasta que mis dedos empezaron a atravesar el zapato.
Será mi nueva definición de amor
no tuve garras, ni pantuflas de oso, ni de bert and erni, ni nada... solo tuve a las 23 unas medias gruesas azules con cara de raton a los laterales, supuestamente podia caminar con ellas sin ensuciarme o resvalarme, pero no fue asi..
garras??? Cuidado que me agarras!!! jajaja... sorry no he pegado el ojo :S
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