Justo hoy me acordé:
Cuando niño, pequeño aún, terminaba mis noches mirando televisión en el cuarto de mis padres junto a mi hermana. Siempre era lo mismo: “ve a dormir que te vas a quedar dormido acá”. Yo argumentaba que no; que no pasaría aún sabiendo que era algo más que anunciado. La gracia era quedarme dormido mientras veía la televisión porque sabía que mi padre terminaría llevándome a la cama cargado (a la mía, pues). Entre dormido y despierto era consciente del aventón y no había nada mejor que eso al final de la noche.
Lo que no me acuerdo es cuándo empecé a pesar tanto que mi padre decidió no cargarme más (hasta alguna vez en la que estuve tan ebrio que me quedé dormido en el baño y tuvo que llevarme en hombros hasta mi cuarto –ya de unos diez y ocho años o así-).
Y hablando de dormir; que rico es ¿no?
Cuando niño, pequeño aún, terminaba mis noches mirando televisión en el cuarto de mis padres junto a mi hermana. Siempre era lo mismo: “ve a dormir que te vas a quedar dormido acá”. Yo argumentaba que no; que no pasaría aún sabiendo que era algo más que anunciado. La gracia era quedarme dormido mientras veía la televisión porque sabía que mi padre terminaría llevándome a la cama cargado (a la mía, pues). Entre dormido y despierto era consciente del aventón y no había nada mejor que eso al final de la noche.
Lo que no me acuerdo es cuándo empecé a pesar tanto que mi padre decidió no cargarme más (hasta alguna vez en la que estuve tan ebrio que me quedé dormido en el baño y tuvo que llevarme en hombros hasta mi cuarto –ya de unos diez y ocho años o así-).
Y hablando de dormir; que rico es ¿no?
3 comentarios:
Yo me quedaba jato en el carro para no tener que subir los tres pisos a mi casa. :)
a ti te falta dormir aunque naide te jale hasta tu cama
yo recuerdo que mi papa temblaba cada vez que me cargaba (de chiqui) those days... :(
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